Por Ernesto Heredia
La delincuencia suele explicarse desde la pobreza, la marginalidad, la falta de oportunidades o el lugar donde una persona creció. Son factores que pueden formar parte del entorno en el que se desarrolla un joven, pero convertirlos en una explicación automática de la conducta delictiva deja fuera un elemento fundamental: *las decisiones individuales*.
En los últimos tiempos, preocupa la cantidad de jóvenes que aparecen vinculados a hechos delictivos y que, posteriormente, mueren en presuntos enfrentamientos con agentes de la Policía.





