Por Alejandro Santana
Con Praede Olivero Feliz, los periodistas hemos comenzado a
confrontar problemas. Ya son varias las veces que ha descalificado a muchos,
dimensionando la figura de un colega fallecido, con fines politiqueros.
Cuando muere Teuddy Sánchez, colega con muchos méritos, su figura
y ejercicio profesional son dimensionados de manera imprudente por este amigo, que
tira por el suelo momentos estelares del ejercicio de la profesión u oficio
de Periodistas.
Lo dimensiona tan alto, en su afán de erigirse como un potencial
político, que ofende a muchos, desconociendo los aportes a las libertades de
figuras como Luis Peguero, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Luis López Méndez, Timo
Cuello, Vianelo Perdomo , Radhames Gónzalez, Leoncio Gónzalez, Gabriel Reyes,
Ricardo Pineda Heredia, Bienvenido Heredia Batista.
También los aportes de Francisco Gónzalez, Manuel Nin, Melton
Pineda, Frank Pineda, Olmedo Pineda, Rafael Pineda hijo, Víctor Reyes, Paúl
Megui, Luis Novoa, Roguelio Váquez, Juan Francisco Matos Espinosa,
Hildeliza Larancuente de Nina, el mío propio y el de otros colegas que de
momento olvido sus nombres.
Figuras todas que hicieron un ejercicio en los años más difíciles
de la historia del país, cuando se mataba a periodistas por decir las verdades,
verdades reales, no verdades fabricadas para ganar protagonismo.
Aguantar ofensas tiene su límite, seguir escuchando a Praede en
silencio, por respeto a la memoria de un hermano como Teuddy Sánchez, ya no puede
ser.
Con la muerte de Teuddy, el periodismo en la región no ha muerto, ahora está más vivo que nunca, se han incorporado figuras de mucha talla, entre
las que no solamente hay hombres, también hay mujeres muy preparadas que están
en un ejercicio honesto del periodismo.
Y con lo de periodismo encadenado, amarrado, hay una falacia, el
periodista es como un pájaro de las alturas, que no resisten jaulas ni ataduras.
El periodista es tan libre en la actualidad, que usted, doctor
Praede, siente rabia hacia ellos por no prestarse a sus continuos ataques contra
el actual alcalde Municipal, a quien usted acusa de todas las cosas malas que se
pueden concebir, llegando al extremo de creerlo un cobarde porque no ha querido
bajar a su terreno enfrentándolo.
Sus verdades, doctor Praede, no son las verdades de la sociedad
brahonera, y no deben ser las verdades que los periodistas enarbolemos para
convertirnos en sus cómplices, hoy son otros tiempos, doctor.
Usted tiene unas aspiraciones que en los momentos de inicio estaban muy por lo alto, pero la falta de conocimiento del ejercicio de
la política como forma de llegar al poder, lo han alejado de todas las
posibilidades.
Como candidato a cargos electivos, se deben vender propuestas, no
injurias ni intrigas, menos posiciones personales, doctor, la gente tiende
a ir de la mano con quien es victimizado inconsecuentemente.
Cuando se lleva una querella o acusación a los tribunales, hay que
dejar que sean los jueces que decidan las cosas, no amenazando con
enfrentamientos personales, porque eso desmerita las acciones que pudieron
ser sinceras.
Su rabia doctor, se debe a que usted convocó a una rueda de prensa
donde usted había dicho que temblaría la tierra y ni siquiera el escritorio
donde usted estaba sentado se movió.
Escuchamos en esa conferencia de prensa (que es como usted debió
llamarle a ese encuentro con periodistas), escuchamos sus acusaciones y
valoraciones personales, contra una figura que hoy está en la cúspide de la
aceptación de muchos que nuevamente lo seleccionarán como el alcalde que debe
seguir, sin importar quien surja como su contraparte, si es que hará lo mismo
que usted ha hecho, atacarlo personalmente, sin respetar siquiera a su madre, que
es una mujer de mucho valor moral y familiar.
Y lo digo, porque usted llevó frente a la casa de esa digna señora, una móvil donde decía barbaridades de su hijo, doctor, y el entorno familiar de cualquier
persona, debe ser respetado. Usted hizo pareja con otro candidato a sindico que
equivocó su propuesta para dedicarse a desmeritar a su oponente, esa no
es política, en mi campo le llaman bajeza, doctor.
Usted no acaba de asimilar que los años en que fue dirigente
estudiantil ya pasaron, que hoy usted es un notable abogado en ejercicio, que
está perdiendo el respeto y admiración de quienes lo asumíamos como una gran
reserva moral de la política, de repente usted pasa a formar parte del paquete.
Doctor, de esa forma usted no podrá estar en el gusto de los
que hacemos un periodismo valiente, en una sociedad donde hay tanta intolerancia
ante un ejercicio con tantos riesgos, no sólo salidos de los estamentos militares
y policiales, sino también de personas como usted, que hasta hoy entendíamos que era diferente.
Pero no es así. Desde la muerte del colega Teuddy usted ha
estado lanzando lodo contra todos, sin tomar en cuenta que entre los que
ejercemos, algunos habíamos sido adeptos suyos y que hoy estamos ofendidos porque
usted ha entendido que está en capacidad de ofendernos a todos, olvidándose de
la máxima que dice que "sólo debe ofender quien puede, no quien quiere", y usted ha
pasado a ser de ese último grupo.
Por último, doctor, siempre en esta región, en el ejercicio del
periodismo ha habido hombres y mujeres valiosos, con honestidad, comprometidos con un ejercicio ajustado a la ética y las reglas, sus verdades no deben ser
nuestras verdades, sus enemigos no deben ser nuestros enemigos, y recuerde que
entre el ejercicio honesto del periodismo estuvo ligada su esposa cuando fue
redactora de Informativo Guarocuya. Enfoque su accionar político, sáquelo
de lo personal y triunfará.

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