11 de diciembre de 2015

Ofende Quien Puede no Quien Quiere

Por Alejandro Santana
Con Praede Olivero Feliz, los periodistas hemos comenzado a confrontar problemas. Ya son varias las veces que ha descalificado a muchos, dimensionando la figura de un colega fallecido, con fines politiqueros.
Cuando muere Teuddy Sánchez, colega con muchos méritos, su figura y ejercicio profesional son dimensionados de manera imprudente por este amigo, que tira por el suelo momentos estelares del ejercicio de la profesión u oficio de Periodistas.
Con sus esbozos públicos, dimensiona a tal magnitud, que pone en duda la honestidad de hombres de mucha valía en un ejercicio comprometido con la verdad, realizado en los momentos y épocas mas difíciles de la vida democrática del país.
Lo dimensiona tan alto, en su afán de erigirse como un potencial político, que ofende a muchos, desconociendo los aportes a las libertades de figuras como Luis Peguero, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Luis López Méndez, Timo Cuello, Vianelo Perdomo , Radhames Gónzalez, Leoncio Gónzalez, Gabriel Reyes, Ricardo Pineda Heredia, Bienvenido Heredia Batista.
También los aportes de Francisco Gónzalez, Manuel Nin, Melton Pineda, Frank Pineda, Olmedo Pineda, Rafael Pineda hijo, Víctor Reyes, Paúl Megui, Luis Novoa, Roguelio Váquez, Juan Francisco Matos Espinosa,  Hildeliza Larancuente de Nina, el mío propio y el de otros colegas que de momento olvido sus nombres.
Figuras todas que hicieron un ejercicio en los años más difíciles de la historia del país, cuando se mataba a periodistas por decir las verdades, verdades reales, no verdades  fabricadas para ganar protagonismo.
Aguantar ofensas tiene su límite, seguir escuchando a Praede en silencio, por respeto a la memoria de un hermano como Teuddy Sánchez, ya no puede ser.
Con la muerte de Teuddy, el periodismo en la región no ha muerto, ahora está más vivo que nunca, se han incorporado figuras de mucha talla, entre las que no solamente hay hombres, también hay mujeres muy preparadas que están en un ejercicio honesto del periodismo.
Y con lo de periodismo encadenado, amarrado, hay una falacia, el periodista es como un pájaro de las alturas, que no resisten jaulas ni ataduras.
El periodista es tan libre en la actualidad, que usted, doctor Praede, siente rabia hacia ellos por no prestarse a sus continuos ataques contra el actual alcalde Municipal, a quien usted acusa de todas las cosas malas que se pueden concebir, llegando al extremo de creerlo un cobarde porque no ha querido bajar a su terreno enfrentándolo.
Sus verdades, doctor Praede, no son las verdades de la sociedad brahonera, y no deben ser las verdades que los periodistas enarbolemos para convertirnos en sus cómplices, hoy son otros tiempos, doctor.
Usted tiene unas aspiraciones que en los momentos de inicio estaban muy por lo alto, pero la falta  de conocimiento del ejercicio de la política como forma de llegar al poder, lo han alejado de todas las posibilidades. 
Como candidato a cargos electivos, se deben vender propuestas, no injurias ni  intrigas, menos posiciones personales, doctor, la gente tiende a ir de la mano con quien es victimizado inconsecuentemente.
Cuando se lleva una querella o acusación a los tribunales, hay que dejar que sean los jueces que decidan las cosas, no amenazando con enfrentamientos personales, porque eso desmerita las acciones que pudieron ser sinceras.
Su rabia doctor, se debe a que usted convocó a una rueda de prensa donde usted había dicho que temblaría la tierra y ni siquiera el escritorio donde usted estaba sentado se movió.
Escuchamos en esa conferencia de prensa (que es como usted debió llamarle a ese encuentro con periodistas), escuchamos sus acusaciones y valoraciones personales, contra una figura que hoy está en la cúspide de la aceptación de muchos que nuevamente lo seleccionarán como el alcalde que debe seguir, sin importar quien surja como su contraparte, si es que hará lo mismo que usted ha hecho, atacarlo personalmente, sin respetar siquiera a su madre, que es una mujer de mucho valor moral y familiar.
Y lo digo, porque usted llevó frente a la casa de esa digna señora, una móvil donde decía barbaridades de su hijo, doctor, y el entorno familiar de cualquier persona, debe ser respetado. Usted hizo pareja con otro candidato a sindico que equivocó  su propuesta para dedicarse a desmeritar a su oponente, esa no es política, en mi campo le llaman bajeza, doctor.
Usted no acaba de asimilar que los años en que fue dirigente estudiantil ya pasaron, que hoy usted es un notable abogado en ejercicio, que está perdiendo el respeto y admiración de quienes lo asumíamos como una gran reserva moral de la política, de repente usted pasa a formar parte del paquete.
Doctor, de esa forma usted no podrá estar  en el gusto de los que hacemos un periodismo valiente, en una sociedad donde hay tanta intolerancia ante un ejercicio con tantos riesgos, no sólo salidos de los estamentos militares y policiales, sino también de personas como usted, que hasta hoy entendíamos que era diferente. 
Pero no es así. Desde la muerte del colega Teuddy usted ha estado lanzando lodo contra todos, sin tomar en cuenta que entre los que ejercemos, algunos habíamos sido adeptos suyos y que hoy estamos ofendidos porque usted ha entendido que está en capacidad de ofendernos a todos, olvidándose de la máxima que dice que "sólo debe ofender quien puede, no quien quiere", y usted ha pasado a ser de ese último grupo.

Por último, doctor, siempre en esta región, en el ejercicio del periodismo ha habido hombres y mujeres valiosos, con honestidad, comprometidos con un ejercicio ajustado a la ética y las reglas, sus verdades no deben ser nuestras verdades, sus enemigos no deben ser nuestros enemigos, y recuerde que entre el ejercicio honesto del periodismo estuvo ligada su esposa cuando fue redactora de  Informativo Guarocuya. Enfoque su accionar político, sáquelo de lo personal y triunfará.

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