Por José D. Sánchez
La historia de la humanidad está repleta, no completa, de causa y efecto
de pestes, plagas, pandemias, que han causado estragos en la población humana
existente en cada época, con grandes mortalidades y antes la vista atónita de la
ciencia y el convencimiento religioso del castigo divino.
En los últimos 20 años hemos asistido a la verdad o a la mentira de las
grandes potencias en su deseo insaciable de dominar el mundo a como de lugar,
siempre pensando en guerras, humillaciones y ocupaciones de los países más
débiles o aquellos que no comulgan con su causa.
En las guerras existe un alto precio en pérdidas de vidas valiosas de
todos los bandos cuando se enfrentan los ejércitos y había que buscar la forma
de poner coto a eso.
Las mentes cavernarias vieron la solución en las guerras bacteriológicas,
crear o desarrollar virus, bacterias, gases, armas químicas cuyo efecto fuera
devastador y destructivo en la población “enemiga” sin afectar la propia y para
colmo de males, enviadas en máquinas guiadas a control remoto, esparcir la
muerte sin perder un solo hombre, llevar desolación, abatir el contrario,
aburarlo, despedazarlo, sin arriesgar a los nuestros a recibir un mínimo
rasguño.
La guerra bacteriológica está circunscrita a ser desarrollada por las
grandes naciones, las conocedoras y propietarias de las tecnologías más
avanzadas, las que no callan su poderío y lo estrujan en la cara del contrario, y más ruidosos se convierten cuando dicen tener el antídoto, el escudo para
resistir cualquier ataque, venga de donde venga y de la magnitud que sea.
Cuatro lustros de mentiras y discursos prepotentes, de amenazas, de
destruir países por armas químicas inexistentes, todo fue bravuconada y
fanfarronada, ahí están las alocuciones en videos, revistas científicas,
periódicos y redes que no pueden ser desmentidas, pruebas irrefutables
acumuladas para la posteridad.
Pero un día, como si fuera un cuento de ficción, hizo asomo la realidad,
sin control, sin previo aviso, sin nadie estarlo esperando, sin saber su
procedencia, sin poder verlo a simple vista, con familia conocida y
establecida, pero es la oveja negra, nadie lo quiere en su casa pero entra a
todas sin permiso y como Pedro por la suya se aloja y en silencio se esparció
por todos los países de todos los continentes, sin amigos invadió y enfrentó
todos los ejércitos y los conocimientos científicos existentes y llevó su
osadía a que los enemigos lo bautizaran y le pusieran nombre, no uno sino tres:
CORONAVIRUS, SARS-COV-2 o COVID 19.
La verdad todos la saben, pero se niegan a decirla y además sienten
vergüenza en reconocer que el COVID 19 vino a demostrar que contra él, estamos
en la época de las cavernas, nada es falso ni verdadero, y estas son sus caras
ocultas:
a).- Nos vendieron la ilusión que el virus moría a una temperatura entre
27 y 30 grados Celsius, sin embargo llevó su contagio a todos los países cuyas
temperaturas son mayores, algunos por encima de 40 grados.
Nos mintieron, una gran falsedad.
b).- ¿Es natural o artificial, es una mutación genética controlada, de
dónde vino, animal, planta, laboratorio o del espacio?
No sabemos.
No sabemos.
c).- ¿Cómo ha podido llegar a todos los países en tan corto tiempo, fue
mandado en exportación planificada o llegó por cuenta propia?
Fábulas y cuentos.
Fábulas y cuentos.
d).- ¿Por qué ataca a todas las razas sin distinción de color, edad,
condición social o residencia?
Nadie lo sabe.
Nadie lo sabe.
e).- Esta estadística nadie hace mención de ella y como aclaración
pertinente, estoy más cerca de los chinos que de los yankees.
f.-Si entró primero a una comunidad de una provincia china, azotó Europa, Asia y Oceanía, ¿por qué el 70% de los contagios están en el continente americano y el 30% o más en EEUU?
No hay razones válidas ni conocidas.
g).- Se han analizado alrededor de 150 fórmulas como posibles vacunas,
solo 8 podrían ser factibles, una para septiembre, si no pasa como la francesa, que después de ser probada en humanos, quedó en el ostracismo.
Es que sabemos mucho y muy poco de este virus.
Es que sabemos mucho y muy poco de este virus.
h).- ¿Con cuáles medicamentos podemos combatirlo?
No tenemos.
No tenemos.
Todos están en pruebas y veremos, un paso adelante y dos atrás, a veces tres y cuatro o empezar de cero.
Todos los medicamentos que se están utilizando y mencionando existían, pero para otras dolencias y enfermedades:
HIDROXICLOROQUINA- usada contra el lupus y la malaria.
REMDESIVIR- su uso es contra el ébola.
TOCILIZUMAB- para combatir artritis y reumatismo.
IVERMECTINA- su único uso en humanos es para matar piojos.
INTERFERÓN- Antigripal cubano multi uso.
En todos ellos hay contraindicaciones y efectos secundarios.
i).- ¿Inmuniza al que se contagia?
Hasta ahora dicen que sí, pero !!hay casos de re contagio!!
Hasta ahora dicen que sí, pero !!hay casos de re contagio!!
j).- Los Respiradores Artificiales.
Solo tengo como testigos a mi mujer y un hijo, cuando les dije: los respiradores que están comprando no se van a utilizar, quizás la tercera parte, por lo menos quedarán para repartirlos en todos los hospitales para las enfermedades respiratorias, por dos razones simples:
Solo tengo como testigos a mi mujer y un hijo, cuando les dije: los respiradores que están comprando no se van a utilizar, quizás la tercera parte, por lo menos quedarán para repartirlos en todos los hospitales para las enfermedades respiratorias, por dos razones simples:
1.- La cantidad de personas que entraban en la fase que los necesitaban, eran pocas.
2.-Los efectos nocivos del aislamiento que dejan secuela y daños permanentes en los ingresados en UCI que no reciben el cuidado de acercamiento humano y personal.
Las pruebas para detectar el COVID 19 hay que verlas de forma individual.
Las Pruebas Rápidas.- Su eficacia es de un 85%, pero su positividad real tiene que determinarse con la prueba de PCR que hasta ahora es la única
que da resultados concluyentes.
Las Pruebas PCR.- Hasta hoy es la única en el mundo que puede dar un
diagnóstico positivo del COVID 19 con escasos resultados de fallos.
a) Las pruebas rápidas no existen en la cantidad que está demandando la
humanidad ni los laboratorios están en capacidad de fabricarlas en corto plazo,
hay escasez inmensa para atender las demandas y el mercado negro está en el
negocio.
b) Si las pruebas rápidas son escasas, las de PCR son como muelas de
garzas, hay que encargar una cantidad limitada por el proveedor y su entrega se
hace en partidas semanales, a veces con atrasos porque también están los
acaparadores y el mercado negro de por medio.
c) Nuestro principal proveedor y socio, EEUU, acaparó la producción de
ambas pruebas, porque su demanda interna está por encima del promedio mundial.
d).- Todos los países las están demandando y necesitando, convirtiéndose en
artículos de ofertas y demandas que multiplica y varía sus precios.
Para colmo, los insumos necesarios para procesar las pruebas en los
laboratorios hay que adquirirlos aparte con igual grado de dificultad.
Estas son grandes verdades ocultas para la gran mayoría, que dificultan y a
veces paralizan una lucha eficaz contra este flagelo.
En conclusión: No hay nada acabado ni concluyente contra el COVID 19.

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