25 de agosto de 2019

Hay un País en el Mundo, Depredado

Por Josè D. Sànchez
La Amazona arde, hay que salvar el planeta, hay que castigar a los culpables.
Las redes sociales están repletas de mensajes y soluciones posibles, cientos de miles de ellas autoría de los dominicanos.

Hoy quiero recordar que: Hay un país en el mundo situado en el mismo trayecto del Sol, un punto en el mapa de alrededor de 48,000 kilómetros cuadrados que hace apenas 40 años era el paraíso y hoy lo estamos convirtiendo en cenizas del infierno.

Voy a hacer hincapié en un punto de la Geografía Nacional, pero me gustaría que cada dominicano que pueda leer este mensaje, sin importar el lugar de su residencia, mire a su alrededor y compare, porque lo mismo está sucediendo en todos los lugares, aún en el rincón más apartado.

En La Cordillera Septentrional, desde Tamboril hasta Navarrete, en este corto período de tiempo, hemos secado casi 60 ríos y riachuelos, y lo peor, sus cauces, riberas y playas, han desaparecido para dar paso a cinturones de miseria y a construcciones de toda índole, convirtiendo lo escaso que aún queda de ellos en cloacas inmundas.

Como si esto fuera poco, si damos un vistazo y aunque sea de reojo, vemos la realidad, encontraremos que esas lomas están llenas de llagas, basureros, cráteres y poluciones, granceras por doquier y en pocos años serán terrenos llanos, pero por fin tendremos mar.

Carlos Díaz, Lomas del Toro, Guazumal, Gurabo, Jacagua, Villa González, Las Lavas, El Limón, Navarrete, otrora montes, hoy con escasos arbolados.
En El Pico Diego de Ocampo hasta los helechos, que hace 15 años impedían el paso con altura hasta de 2 metros, ya no están, los hemos pisoteados, violado y asesinado.

Antes, el conuquismo era el culpable de algunos de estos males, pero hoy no, porque el progreso, hasta con los campesinos ha terminado.
Por La Amazona el mundo entero está preocupado, pero nuestro país solo por sus habitantes puede ser salvado.

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