21 de diciembre de 2015

LECTURAS Y VIVENCIAS DE CARLOS DARIO (Lunes 21 de diciembre, 2015)

Es necesario un poco de humor

Por Carlos Darío Sousa S.*

Dice  Emil Ludwig, en su libro “Tres dictadores: Hitler, Mussolini y Stalin” (Acantilado 2011), que “Toda dictadura desconoce el sentido del humor”, y yo particularmente le añadiría que hasta en algunos regímenes y gobiernos que se llaman ellos mismos, se auto tildan de demócratas, carecen de humor. 

Antonio Gramci, el pensador marxista italiano, italiano tenía que ser, planteó la tendencia de la “homogenización” del poder, y pienso, por mí y no por él, que esto es posible
cuando la institucionalidad o la propia democracia no está solventada y mantenida por bases sólidas y dependemos tanto y tanto de los desvelos patrióticos y del sistema presidencialista, que de todas formas nos hacen tanto y tanto daño que no permite no solo hacer chistes en público en contra del mandatario y su cáfila de “ministros” (así con minúscula), sino que inclusive tienen como cuchucientos paniaguados que son capaces, de cuando menos, y como mínimo, partirte la boca por pasarte, que es tanto como decir tomarse la injusticia por su propio criterio, amén de que tiene, desde historiadores y lo que hoy se llaman bocinas, que falsifican los hechos para ”merecer” el pago, y como buenos adoradores de Cloacina, ya se sabe lo que le espera al crítico. Claro, que cuando  aludía a las bases sólidas de la democracia, es por principios, pero este será un tema para tratarlo posteriormente en otro artículo, si no es que este le cae mal a algunos.

Dice el mismo Ludwig, que por eso los norteamericanos no han tenido dictaduras, porque  ellos se ríen de sí mismos por su humorismo y que podemos ver a cada rato en los canales de la televisión americana, en el tele-cable. Lo que le dicen al presidente Obama, en serio y en broma, como lo han hecho con todos los presidentes de ese país, es para tomarlo como ejemplo. Ya yo quisiera que aquí ocurra lo mismo, pero sé que eso no es difícil ni imposible, lo que pasa es que cuando tu tienes todo el poder y que tiene la concepción gramciana, o autoritaria, populista y hasta un poco de leninista, no te van a permitir así por así decirles al presidente mentiroso, pinocho, o payaso, y menos compararlo con el diablo. Pienso que aquí hay muchos humoristas y libretistas muy capaces de hacernos desternillar de risa cuando abiertamente aludimos a las calidades y cualidades del presidente de turno, o simplemente del político. Aunque en la mayoría de los casos, en el público presente aparecen unos que se den por aludidos sin estar francamente dirigido a ellos. Claro, esto es posible por el chisme de que estabas presente y no defendiste a nuestro guía y líder máximo y conductor de nuestras futuras generaciones, como  mamá y papá ganso que nos arropa a todos bajo su tierno plumaje.

Por supuesto, cuando tu ejerces el control de los medio por diferentes vías, y  más por la que más le duele a algunos, que es por lo económico, es difícil no establecer la censura o la autocensura, aunque como decía Larra, aquel que decía, “Aquí yace media España, la mató la otra mitad”. Cuando hay censura el escritor, o el escribidor, debe saber escribir entre líneas, para lectores que sepan leer entre líneas. Lo mismo debe ocurrir con los chistes, al buen entendedor pocas palabras bastan, más si el propio destinatario, si tiene interés, se da por aludido.

En nuestro país, a raíz de la desaparición de la dictadura de Trujillo, apareció la revista humorística CACHAFÚ: “Ni de izquierda, ni de derecha: Manca”, que llenó toda una época, como la llena ahora   “Diógenes y Boquechivo”, pero eran y son caricaturas, eso sí, cargadas de argumentos y de críticas al gobierno de turno, o al político, o al farandulero, a cualquiera que sea. En la España de Franco existía la famosa revista “La Codorniz”, con una edición en Madrid y otra en Barcelona, en la que se incluía de vez en cuando un chiste que la censura, si la pasaba, le cerraban por unos cuantos meses la edición, como fue el caso del pronóstico del tiempo: “Reina en España un fresco general procedente del norte de la Península”. El general Franco nació en el Norte. Así se explica. También apareció en los 70s, casi en las postrimerías de la  dictadura, “El Hermano Lobo”,  “Semanario de humor dentro de lo que cabe”, incluía la frase de ¿cuándo desaparecerá la censura?, y se contestaba, ”el año que viene. Si dios quiere”. En esa revista estaban la mayoría de los grandes  caricaturistas, y algún humorista,  de la España de entonces, Forges, Chumi Chúmez, Gila, El Roto, Luis Carandell, Ramón, Summers, Ops, Perich, Tip y Coll, algunos ya desaparecidos y otros, como Forges, usted puede aún encontrarlos en el diario El País.

Si usted quiere ver lo que le dicen, y como los dibujan, al Sr. Rajoy, Presidente del gobierno español, o a Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, o a Pablo Iglesias, de Podemos, o todo el espectro político español, se escandalizarían los mojigatos por la crudeza de los planteamientos y las caricaturas estrambóticas con que los presentan en diarios digitales como “El Diario” o en “Público”.  Claro, eso son ellos, los españoles, y no tenemos que copiar ni siquiera un chin, atrevido y buen fresco.

Aquí hay que respetar hasta el infinito y no se ponga a decir que la cosa está mala o que lo que lleva en esa funda negra (no prieta, que es también otra cosa) es “fli”.

El autor es catedrático universitario.-



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