El Diccionario del Diablo
Por Carlos Darío
Sousa S.*
Veamos unos ejemplos:
Acreedor:
Malandrín al que se debe beneficiar con una refinanciación.
Alquiler: Ultraje
inferido por vampiros chupasangre a virtuosos hijos del trabajo.
Asno: Cantante
público que tiene buena voz, pero carece de oído.
Bolsillo: Cuna de
la intención, y tumba de la conciencia.
Bufón:
Funcionario que antiguamente integraba la corte de un rey, y cuya ocupación
consistía en divertir a los cortesanos.
Cagatintas: Escritor
profesional, cuyos puntos de vista oponen a los nuestros.
Campaña Electoral:
Proceso que se cumple parándose sobre una plataforma y proclamando que, (mi
candidato) es un genio, el otro, un gusano.
Candidato:
Persona que, siguiendo el consejo de sus amigos, acepta con repugnancia sacrificar
sus intereses particulares en nombre del bien público.
Cínico: Canalla
cuya visión defectuosa le hace ver las cosas como son, no como deberían ser.
Conciencia:
Estado mórbido del estómago, que afecta la materia gris del cerebro, y produce
malestar mental.
Congreso:
Organismo integrado por hombres, y mujeres, que se reúnen para anular las
leyes.
Corrupto: En
política, el que se desempeña en un puesto público de confianza o provecho.
Cristiano: Quien
cree que el Nuevo Testamento es un libro de inspiración divina, conveniente
para las necesidades espirituales de su vecino.
Chusma: Se llama
así, en una república, a la gente que ejerce una autoridad suprema, mitigada
por elecciones fraudulentas. La chusma es como el sagrado Sinurgo de la fábula
árabe: omnipotente, con la condición de que no actúe.
Defraudar:
Impartir instrucciones y experiencias al confiado.
Demonio: Hombre
cuyas crueldades son relatadas por los periódicos. Monstruo de forma humana.
Dentista:
Prestidigitador que introduce metal en la boca y extrae dinero del bolsillo.
Depósito:
Contribución caritativa para el mantenimiento de un banco.
Desfalcador:
Funcionario importante de un banco, que habitualmente añade a sus funciones
regulares la de cajero.
Desprestigiado:
Estado de un candidato.
Diablo: Culpable
de todos nuestros males y propietario de todo lo bueno que existe en el mundo.
Fue creado por el Todopoderoso, pero lo trajo al mundo una mujer.
Distancia: Única
cosa que los ricos están dispuestos a otorgar a los pobres que acuden a ellos.
Edad madura: Período de la vida, durante el cual transigimos
con los vicios que todavía estimamos, denigrando los que no somos capaces de
practicar.
Ego: Forma latina
de la palabra “yo”.
Egoísta: persona
de pésimo gusto, más interesada en sí misma que en mí.
Ejecutivo:
Funcionario gubernamental, cuyo deber consiste en dar cumplimiento a las
decisiones del Poder Legislativo, hasta que el Poder Judicial decide
declararlas inválidas y sin efecto.
Ejército: Clase
improductiva que defiende a la nación devorando todo cuanto en ella existe,
para que el enemigo no sienta la tentación de invadirla.
Elector: Persona
que goza del sagrado privilegio de votar por el candidato que eligieron otros.
Elocuencia: El
arte de persuadir a los tontos de que el blanco es el color que parece ser.
Incluye el don de hacer que cualquier color parezca blanco.
Falsedad: Verdad
a la que los hechos se ajustan vagamente, como si prestaran una incomodidad
imperfecta.
Favorecer: Crear
un ingrato.
Fraude: Vida del
comercio, alma de la religión, carnada del noviazgo y base del poder político.
Gabinete:
Conjunto de funcionarios a quienes se encarga el desgobierno de un gobierno.
Estos cargos están bien provistos.
Gato: Autómata
suave e indestructible, provisto por la Naturaleza para que reciba las patadas
cuando las cosas andan mal en el círculo doméstico.
Guardián: El que
se encarga de proteger de los demás aquello que no es capaz de proteger contra
sí mismo.
Hambre: Singular
enfermedad que aflige a toda clase de seres humanos, y que usualmente se trata
por medio de una dieta. Se ha observado que los habitantes de casas hermosas,
la padecen menos.
Herrumbrosa: La
espada de la justicia.
Hipócrita: el
que, profesando virtudes que no respeta, se asegura las ventajas de simular ser
lo que desprecia.
Holgazanería:
Granda modelo en la que el diablo experimenta con semillas de nuevos pecados y
promueve el desarrollo de vicios aún no experimentados.
Igualdad: En
política, situación imaginaria en la que cuentan los cráneos en vez de los
cerebros, el mérito es determinado por el azar y el castigo por la preferencia.
Impunidad: Riqueza.
Juez: Persona que
está siempre entrometiéndose en disputas en las que no tiene interés personal.
Juventud: Período
de lo posible.
Legislador:
Persona que se radica en la capital de su país, para incrementar el capital. El
que hace las leyes, y el dinero.
Librepensador:
Incrédulo que se niega perversamente a mirar a través de los ojos de un cura,
pero insiste en mirar el interior de dichos ojos con mirada demasiado
escrutadora.
Locuacidad:
Trastorno que vuelve al enfermo incapaz de detener su lengua cuando otro quiere
hablar.
Maniqueísmo:
Antigua doctrina persa que sostiene la existencia de una belicosidad incesante
entre el Bien y el Mal. Cuando el Bien abandonó la pelea, los persas se unieron
en Oposición victoriosa.
Mendaz: Adicto a
la retórica.
Metralla: Argumento que prepara el futuro en respuesta a las
exigencias (de la oposición).
Mío: Que me pertenece,
si es que puedo conservarlo o agarrarlo.
Monólogo:
Actividad de una lengua que carece de oído.
Mula: Creación
tardía; un animal que Adán no nombra.
Niñez: Período de
la vida humana, intermedio entre la idiotez de la infancia y la locura de la
juventud, a dos intervalos del pecado de la adultez y a tres de los
remordimientos de la vejez.
Obsoleto: Lo que
los tímidos ya no usan.
Oposición: En
política, el partido que impide que el gobierno se desboque, marcándolo.
Oratoria:
Conspiración del lenguaje y la acción, con el fin de estafar al entendimiento.
Tiranía atenuada por la taquigrafía.
Pantomima: Obra
teatral que cuenta una historia sin violentar el lenguaje.
Parásito:
Funcionario útil, que se encuentra con frecuencia editando un periódico.
Partidario:
Adherente insensato.
Poligamia:
Demasiado de algo bueno.
Política: Medio
de vida castigado por el sector más degradado de nuestra clase criminal.
Político: Anguila
en el lodo fundamental sobre el que se rige la superestructura de la sociedad.
Cuando se sacude, confunde la agitación de su cola con el temblor del edificio.
Comparada con el estadista, sufre la desventaja de esta vida.
Presidencia: El
cerdo engrasado en el campo de juego de la política norteamericana.
Presidente: Jefe
temporal, elegido por los líderes de un partido de bandidos políticos, con el
propósito de dividirse el botín entre todos./ Figura que encabeza un pequeño
grupo de hombres de los que se sabe positivamente (y sólo de ellos se sabe) que
no son deseados como presidente.
Prisión:
Alojamiento de tercera clase para lunáticos temporales, cuyos amigos no pueden
permitirse meterlos en un establecimiento de buen tono.
Privilegio: Que a
uno le permitan respirar, sin sobornar a nadie.
Provocación:
Decirle a un hombre que su padre fue político.
Purgatorio:
Incómodo calabozo donde son encerradas las almas, hasta que sus parientes pagan
la fianza.
Quórum: Número
suficiente de integrantes de un cuerpo deliberante, que deben estar presentes
en el lugar de la deliberación, para que dicho cuerpo haga lo que quiera hacer.
República: Nación
en que, como gobernantes y gobernados son una misma cosa, sólo se permite una
autoridad que refuerce la obediencia optativa.
Republicano:
Sistema de gobierno en que la justicia es igual para todos los que puedan
permitir el lujo de pagarla.
Ruido: Una
hediondez en el oído. Música sin domesticar. Producto principal y símbolo de la
civilización.
Rumor: Mentira.
Sacra Oratoria:
Ciencia de adaptar los sermones a las necesidades, capacidades y condiciones
espirituales de la congregación.
Satanás: Uno de
los lamentables errores del Creador.
Senador: El mejor
postor en el remate de votos.
Sésamo: Palabra
que se usa frecuentemente en la frase “Ábrete sésamo”. Clave “Caja
recaudadora”.
Timar: Decirle al
pueblo soberano que si uno es elegido No Robará.
Ungir: Engrasar a
un rey –o presidente- o a otro gran funcionario, ya bastante viscoso por sí
mismo.
Uno mismo: La persona más importante del universo.
Virtudes: Ciertas
abstenciones.
Me hubiese gustado hacer una comparación con otros dos
diccionarios: el “Diccionario Secreto”, de Camilo José Cela, y el de los
cómicos españoles Tip y Coll, pero eso queda pendiente, como promesa, y les
puedo asegurar que lo disfrutaremos.
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