Jimaní, Provincia Independencia, 4 de junio de 2015.- La Red
Jesuita con Migrantes (RJM), espacio
articulado de instituciones jesuitas de Haití y RD que brindan servicios y
atención a los inmigrantes en toda la Isla, celebró su reunión anual del 1 al 3
de junio en Jimaní, abordando como temas principales los marcos situacionales
de Haití y de República
Dominicana, incluyendo las relaciones binacionales, los
planes de documentación y regularización y las deportaciones.
La RJM considera que Haití y República
Dominicana son dos pueblos hermanos que conviven en una misma isla compartiendo
recursos naturales en una frontera común de más 300 Km lineales, que todas las
semanas es testigo del intercambio comercial y la convivencia cotidiana y que
existe solidaridad entre la gente de los dos pueblos y sus autoridades.
“Hacemos
nuestra la exhortación del Papa Francisco a los obispos dominicanos y nos
ponemos a disposición de las autoridades civiles de Haití y República
Dominicana para “alcanzar soluciones solidarias a los problemas de quienes son
privados de documentos o se les niega sus derechos básicos. Asumimos el criterio apostólico
de que “es inexcusable no promover
iniciativas de fraternidad y paz entre ambas naciones”, señala la entidad
religiosa.
Manifestó que al valorar la práctica y los resultados de los
procesos de documentación y regularización puestos en marcha por los gobiernos
de Haití y República Dominicana, a través del PIDIH y del PNRE, pudieron constatar
las trabas y obstáculos,
incluyendo requisitos irrazonables, que han limitado el impacto positivo
esperado. Lamentó la RJM que en los últimos 5 meses se dejara sin efecto la decisión de suspender las deportaciones, mientras se aplicara el Plan, y que en cambio se aplicacara la Operación Escudo, caracterizada por la aplicación de expulsiones colectivas, sin observar el debido proceso de ley ni notificar a las autoridades consulares, como debe de hacerse.
Denunció que agentes de seguridad y militares dominicanos han estado haciendo redadas y expulsiones colectivas sin observar el debido proceso de ley, lo que pone en riesgo el impacto esperado del PNRE y la promesa del Presidente Danilo Medina de respetar los derechos humanos de las personas vulnerables. Considera inexcusable que el gobierno haitiano no haya hecho una efectiva aplicación del PIDHI, lo cual afecta la regularización de sus connacionales.
En documento enviado a este
medio, las instituciones sociales jesuitas ven con preocupación la situación de los dominicanos y
dominicanas de ascendencia haitiana, debido al riesgo de apatridia que corren por
las deportaciones arbitrarias que se están realizando, ya que este colectivo
fue injustamente desprovisto o
suspendido de sus documentos de identidad personal. Aseguran que muchos de
ellos todavía no han recibido los beneficios de la Ley 169-14 debido a que la
Junta Central Electoral todavía mantiene suspendidas sus actas de nacimientos y
sus cédulas de identidad.
“Por este motivo, como Red Jesuita con Migrantes, nos unimos a otras
organizaciones de la sociedad civil para pedir al gobierno
dominicano suspender las deportaciones para todos los extranjeros que puedan ser beneficiarios
del PNRE hasta la finalización del proceso de regularización. Asimismo
recomendamos, a la luz del art. 37 del decreto 327-13, que las autoridades dominicanas
cumplan la normativa legal interna, sancionando a los
grupos militares y civiles dominicanos que violan
flagrantemente los plazos del proceso de regularización y los derechos humanos en
el proceso de deportación”, expresa el documento.De igual forma, exigieron a las autoridades haitianas crear, cuanto antes, las condiciones de seguridad y de recepción para garantizar una acogida digna a las personas deportadas, de manera que se reduzcan los riesgos y las situaciones de desamparo que sufre esta población al llegar a la frontera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
La Caracola agradece su disposición de contribuir con sus comentarios positivos, siempre basados en el respeto a los demás y en la ética de la comunicación popular.