Por Ana Giselle Moreta de Leon
Me preocupa mucho escuchar a nuestra
ciudadanía cuando conversa sobre la política. Me preocupa escuchar a las
personas decir que el país está como está por culpa de los políticos que
elegimos en algún momento para que guíen nuestra nación, para que nos guíen a
un futuro mejor, para que tomen el control en sus manos y no hacen nada al
respecto, según la población.
Pero saben que es lo que más me preocupa: que no hacemos nada, no tomamos iniciativas, nos dejamos engañar de aquellos que sólo se preocupan por su bienestar,
por ellos estar en mejor posición cuando
llegan al poder, mientras el pueblo que calla, muere de hambre por no luchar
por sus derechos.
Pero antes les recuerdo, que no son ellos
los que tienen la culpa de hacer lo que hacen, de que el país esté como esté,
que no vaya en el camino que usted quiere, que los precios de la canasta
familiar estén por las nubes, que mientras el petróleo baje la gasolina suba,
que los alimentos intoxiquen a nuestros niños en las escuelas. ¿Suena raro decir
que ellos no tienen la mínima culpa, verdad?
Usted, como ciudadano de nuestra nación, dirá que sí, pero les cuento, la culpa la tenemos nosotros, la culpa la
tienes Tú, El, Ellos, Yo, por permitir que nos utilicen sólo para obtener un
voto, para que luego se les olvide todo, de aquellas promesas que le hacen a
cada rincón de nuestro país.
¿Y qué le diremos a nuestros niños cuando nos
pregunten porque permitimos que nos dañen nuestro país? ¿Que nadie pudo hacer
nada al respecto? ¿Que no hubo hombres y mujeres valientes que se llenaron
de coraje y que de alguna manera u otra salieran a las calles a pelear por sus
derechos, por el derecho de los niños, de los envejecientes, de las personas
ambulantes que transitan nuestras calles? ¿Esa es la respuesta que les daremos a
nuestros niños por el sólo hecho de no armarnos de coraje? No ciudadanos y
ciudadanas, esa no será la respuesta si Tú y yo ponemos de nuestra parte.
¿Por qué dejarnos engañar? Alza tu voz, no
te quedes callado, luchemos por nuestra patria, aquella que tiene la bandera
tricolor, esa patria que le pertenece a Dios, por esa que Duarte, Sánchez y
Mella lucharon, para que hoy en día Tú y tus hijos tengan un país soberano,
libre e independiente de toda potencia extranjera. Un país que no permita que
su bandera sea quemada ni pisoteada.
En nuestras manos está el porvenir
de la República Dominicana, ciudadano estudia, lucha por tus valores, para que
mañana no seas engañado y sepas luchar por tu patria, tu tierra y hermosa
ciudad. ALZA TU VOZ, no seas uno más en el montón, es tu patria, es la patria
de todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
La Caracola agradece su disposición de contribuir con sus comentarios positivos, siempre basados en el respeto a los demás y en la ética de la comunicación popular.