4 de mayo de 2015

LECTURAS Y VIVENCIAS DE CARLOS DARÍO

El Guión (2 de 2)

Por Carlos Darío Sousa*

Resultado de imagen para el guion cinematograficoPues bien, eso es el cine y hemos hablado de otros temas, pero el que nos interesa es el de la política.

¿Y qué tiene que ver lo anterior con la Política? El cine, el teatro y todos los espectáculos posibles, incluyendo la política y la política de las empresas, se hacen en base a un guión. Y un guión es una técnica, un método, que se usa para redactar de
forma actualizada “con el fin de lograr que los personajes cobren sentido y el público conecte con ellos: ofrece además, recursos para construir tramas sorprendentes, siempre con el sello personal del propio autor”, John Truby, Anatomía del Guión. Alba 2007.

Mucho después de las elecciones nacionales, la película no ha terminado, peor aún, continúa el rodaje, pues salen nuevos personajes, que si bien estaban desde un principio en la trama, cobran protagonismo, y los que estaban como representantes en la primera parte, son sacrificados por el guionista, que como Alfred Hitchcock, aparece de vez en cuando en la pantalla, buscando más que protagonismo, vigencia y futuro.

Es un poco manido aquello de “crónica de una muerte anunciada”, o “aquellos polvos han traído estos lodos”; “eso no se queda así, eso se hincha”. Y muchísimas cosas más que el saber popular relaciona, da sentencias y respuestas.

Está claro, el guionista sabe que “el PRD unido, jamás será vencido”, “divide y vencerás”, “cuña del mismo palo”, “río revuelto, ganancia de pescadores”.

Recuerdo que hace unos cuantos años, cuando se inició, se montó, lo que Pildorín habría llamado “el gran show”, por los payasos, con el ex presidente Jorge Blanco, comenté que eso era preparando la reelección. Por supuesto fue así, aunque algunos creían que sinceramente era por otra cosa.

Un político actúa siempre en función de sus intereses, es decir, de su vigencia, y su alimento es siempre el Poder, no importa como alimente ese ego, que herramientas use o cómo las magnifique o manipule. No importa quienes sufran las consecuencias, siempre será ese el nivel de actuación, uso de recursos, tendencias hegemónicas, culto a la personalidad, recorrido ideológico y, sobre todo, en función de lo que decíamos en épocas pasadas (Julio Brea), el grado de analfabetismo politológico que se mantiene en nuestra sociedad.

En cine, como en la literatura, las metáforas llenan los espacios creados por el hombre, y normalmente tienen más valor que los espacios naturales. Uno de esos espacios es “La casa”, es ahí donde empieza la vida, es el primer recinto de las personas, ella nos ayuda a conformar el desarrollo mental, y el bienestar presente.

John Truby, en su libro citado, nos propone lo siguiente: La casa como “Seguridad frente a la aventura”. Ella es la gran protectora. Es el nido del ser humano. “Suelo frente a cielo”, la casa tiene raíces profundas. Se adentra en la tierra. “Dice al mundo y a sus habitantes que es sólida y fiable”. “La casa cálida”, esta es una casa grande con suficientes habitaciones, trasteros y rincones, para que se desarrolle en ella la singularidad de cada habitante.

“Casablanca” (recordemos la película), es la comunidad perfecta de donde nadie quiere salir. “La casa terrorífica”. Opuesta a la casa cálida, la casa terrorífica suele ser una casa terrorífica suele ser una casa que ha pasado de ser un capullo acogedor a una cárcel. “Sótano frente al ático”. El sótano está bajo tierra. Es el cementerio de la casa. Donde se incuban las tramas

El ático está arriba, donde coincide con el cielo, donde se fraguan los grandes pensamientos. Tiene la altura y la perspectiva. Sus habitantes pueden ver las escenas de la comunidad, la calle. Como el sótano es un lugar donde, también, se esconden cosas, cuando son aterradoras tienen que ver con la locura. Pero ocurre con mayor frecuencia que las cosas escondidas sean positivas, como tesoros o recuerdos.

A lo mejor el ocupante actual de la “Casa Nacional, el epítome de la casa cálida, descubre un baúl en el ático y abre una ventana, como quería abrir Peña Gómez, para darle al país y a “La Casa”, el lugar que le corresponde.

Por último, Octavio Paz escribió esto:

La vergüenza es ira,
Vuelta contra uno mismo
Una nación entera se avergüenza
Es León que se agazapa

Para saltar.

*El autor es catedrático universitario.-

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