La
tendencia a la baja en el precio de las materias primas, un escaso dinamismo de
la demanda global y la apreciación del dólar, juegan en contra, y resultaron
este año en el crecimiento más bajo de la región desde el estallido financiero
de 2008: un 1,1%.
El pronóstico, que engloba a las 33 naciones de América Latina y el
Caribe, es un promedio que esconde inevitables diferencias.
La más importante es que la cifra sube gracias al desempeño de economías
de menor peso regional, como Panamá (7,0%), Bolivia (5,5%), Perú, República Dominicana y Nicaragua
(5,0%), mientras que los vaticinios para países como Brasil y Argentina
-con más capacidad de tracción del resto de las economías- son mucho más
pobres. México y Chile, por su parte, con una predicción del 3%, podrían ayudar
a empujar el conjunto hacia arriba.
De cualquier manera, como todo pronóstico, éste es tentativo y depende
de cuatro factores fundamentales que abordamos a continuación.
1. Economía Global
La economía mundial no termina de recuperarse del estallido financiero
de 2008 y su corolario, la crisis de la deuda soberana.
El consenso de organismos públicos, como el Fondo Monetario
Internacional (FMI), y privados, como Goldman Sachs o el Economist Intelligence
Unit (EIU), es que 2015 será ligeramente mejor que los dos años previos, pero
que la economía global no recuperará el dinamismo previo a la hecatombe de
2008.
"En el mejor de
los casos hablamos de una Europa de crecimiento lento, pero sin deflación, de
un mayor dinamismo estadounidense y de una China que se desacelerará un poco,
pero creciendo aún al 7%", dijo Daniel Titleman, director de la División
de Desarrollo Internacional de la Cepal.
"Pero
en un escenario más complejo tendríamos una crisis mayor de la eurozona con el
impacto que esto tendría sobre Estados Unidos y la economía mundial, y, por lo
tanto, sobre la región".
En
ambos casos la profundidad del impacto dependerá de los vínculos
internacionales de cada país.
El
crecimiento estadounidense es muy positivo para Centroamérica y México: la
desaceleración china impacta más sobre los países exportadores de materias
primas.
Una
situación crítica de la Unión Europea (UE) tendría un fuerte impacto sobre el
comercio mundial.
2. Materias primas
La
región se benefició desde principios de siglo por el alza de las materias
primas, de la mano de la plena integración de China a la economía mundial, pero
en los dos últimos años ha habido un clara caída de los precios.
En
2013 el valor promedio de todos los productos primarios (minerales,
energéticos, alimentos) cayó en un 5%. En 2014 la caída fue de un 10%.
"Pensamos que
el petróleo continuará su tendencia a la baja, mientras que los precios de los
minerales se mantendrán o caerán muy levemente y los de alimentos
experimentarán una ligera mejora", señaló Titleman.
En
conjunto, América Central, importadora neta energética, se beneficiará,
mientras que América del Sur saldrá perjudicada.
A
nivel individual países como Ecuador, Venezuela, Colombia y México serán
perdedores en el plano exportador energético.
Y
hay casos mixtos como Chile, que se beneficia al ser importador neto de
petróleo, pero pierde como exportador de cobre.
3. Turbulencia financiera
El
fin del programa de flexibilzación monetaria (Quantitative easing) de Estados
Unidos, en 2014 ha fortalecido el dólar y ha provocado una fuerte caída del
valor de las monedas regionales.
Uno
de los más impactados en América Latina ha sido Brasil: el real cayó un 17%
respecto a la divisa estadounidense.
Todos los analistas
coinciden que las tasas de interés de los Estados Unidos, en bajos históricos,
aumentarán en 2015, con lo que habrá una salida de capitales de la región.
"Dado
que ha sido un cambio de política monetaria muy anunciado, el impacto será
menor, porque los agentes económicos están bastante preparados para el evento
(...) Incluso puede tener un lado beneficioso, porque una caída del tipo de
cambio puede beneficiar la competitividad de las exportaciones", señala
Titelman.
4. Desempeños disímiles
El
informe de la CEPAL abarca a 33 naciones de América Latina y el Caribe: en un
espectro tan amplio las diferencias son inevitables.
A nivel regional
América Central creció en 2014 un 3,7% y lo hará a un 4,1% en 2015. En América
del Sur los porcentajes son 0,7y 1,8.
Analizado
país por país, la CEPAL prevé un mejor desempeño para la enorme mayoría,
aunque, como mencionamos más arriba, habrá desempeños disímiles.
Los
problemas políticos en México, las elecciones y la resolución del problema de
los Fondos Buitre en Argentina, pueden inclinar la balanza en una u otra
dirección.
En
todo caso, con un escenario mundial volátil, la Cepal aconseja implementar
herramientas alternativas.
"La
región tiene que promover la integración y depender menos de lo que pase en el
resto del mundo (...) Pero también hay medidas a adoptar a nivel nacional para
estimular la demanda interna y la inversión", indicó Titleman.
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