2 de junio de 2014

Organización Católica Denuncia Irregularidades en Desalojo de Boca de Cachón

Descargar DSC02251.JPG (144.6 kB)Jimaní, Independencia.- Una organización religiosa católica denunció que el traslado de los moradores de Boca de Cachón, en Jimaní, al nuevo poblado construido por el gobierno, está creando desolación y desesperación en muchas familias.

El Servicio Jesuita con Migrantes (SJM) expresó que luego de más de un mes y medio de traslado, "todavía hoy quedan en el antiguo Boca de Cachón unas 60 viviendas que se resisten al traslado por no considerar justos los criterios para la elaboración del censo de traslado, además de decenas de familias vulnerables que no han tenido más remedio que trasladarse a otra comunidad".

Como ejemplo de esa situación el SJM refiere el caso del señor Domingo Perez, dominicano, de 60 años de edad, quien después que murió su esposa tiene el inconveniente de que su casa salió a nombre de una hija de su mujer, fruto de un matrimonio anterior de ella, que vive en Estados Unidos. "Ahora el se encuentra desamparado y vive hacinado en la casa de un hermano que lo ha acogido", expresa la entidad.

"Otro caso particular es el de Angelín Florian Novas y Flavia Silverio Ramirez, dominicanos, que tienen una niña de mes y medio y se encuentran que tras aparecer su casa censada en el año 2012 ahora están esperando a ver si las autoridades deciden reubicarlos en el nuevo Boca de Cachón. Mientras tanto se encuentran como otros moradores viviendo entre escombros y respirando el olor de las letrinas derruidas por las brigadas de demolición", asegura la entidad jesuita.

Dice el SJM que otro problema que se ha presentado en el movimiento poblacional hacia el Nuevo Boca de Cachón, es la situación de las familias migrantes de la comunidad las cuales tienen más de 30 años como moradores del poblado y ninguna de estas familias ha sido trasladada al nuevo proyecto "ni siquiera en régimen de alquiler, a pesar de que la mayoría de estas familias trabajan para familias dominicanas en empleos domésticos y en las tierras agrícolas".


"La actual situación para muchas familias es de desolación y desesperación ya que se encuentran sin saber hacia dónde ir, viendo como los servicios públicos básicos de luz, agua, sanidad, etc. han sido cortados en la antigua comunidad para obligar al traslado o para intentar forzarlos a que abandonen su actual vivienda", se lamentan los jesuitas.

"Es por este motivo que varias organizaciones de la sociedad civil se han posicionado para, en virtud del artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y del art. 51 de la constitución dominicana de 2010, recordar al estado dominicano que tiene el deber de hacer todo lo posible por impedir los desalojos forzados en el antiguo Boca de Cachón y debe velar para que se produzca un realojo digno y adecuado para todas las familias", enfatizó el Servicio Jesuita con Migrantes.

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