23 de febrero de 2026

El Amor Como Fundamento de la Patria

Por Dr. Jorge E. Rodríguez Cruz

Para el pueblo dominicano, el mes de febrero posee una carga simbólica y emocional excepcional. La agenda nacional inicia con la celebración del Día del Amor y la Amistad el 14 de febrero, y culmina de forma gloriosa el día 27 con la conmemoración de la Independencia Nacional, gesta heroica de 1844. Entre estas fechas, el calendario rinde tributo al natalicio del patricio Ramón Matías Mella el día 25, mientras el colorido del carnaval se despliega en diversos puntos de nuestra geografía. Sin embargo, resulta pertinente reflexionar sobre el hilo conductor que une las dos efemérides principales de este mes.

Recientemente celebramos el afecto personal y, el próximo viernes, festejaremos el 182.º aniversario de la fundación de nuestra República. Ante esto, cabe preguntarse: ¿qué vincula la festividad de San Valentín con una conmemoración patriótica? La respuesta es tan sencilla como profunda: ambas se fundamentan en el ‘‘amor’’.

Hacia una definición integral de Patria

Con frecuencia, el concepto de "patria" se asocia estrictamente al territorio, al suelo o al espacio geográfico donde yacen nuestras raíces. Si bien el orgullo de pertenencia nace de la tierra, esta definición resultaría incompleta sin su componente esencial: el factor humano. 

La Patria no es solo paisaje, es su gente. Son los ciudadanos, quienes al habitar el territorio, mantienen vigentes las tradiciones, fortalecen la identidad nacional y asumen el compromiso de preservar un sentimiento que ha trascendido generaciones.

La cotidianidad como acto de civismo 

El patriotismo se manifiesta en la cotidianidad y en el respeto a la convivencia ciudadana. El acto de detenerse ante el izamiento de la bandera o frente a las solemnes notas del Himno Nacional, es una expresión genuina de respeto a nuestra identidad. Asimismo, se ama a la Patria cuando se ejerce la cortesía vial, cediendo el paso al peatón y respetando las leyes de tránsito.

En ese mismo orden, el civismo se refleja en el ejercicio ético de la función pública; el servidor que desempeña su labor priorizando el bienestar colectivo sobre intereses particulares está, en esencia, honrando a su país. Este amor también se traduce en conciencia ecológica: se ama a la Nación cuando no se arrojan desechos en las calles y se protegen nuestros ríos para salvaguardar el medio ambiente. Finalmente, un acto de patriotismo fundamental es incentivar la formación académica de la niñez, con el firme propósito de garantizar un futuro de progreso.

Como hemos apreciado, cualquier acción, por sencilla que parezca, constituye una demostración de amor. No podemos limitarnos a ideales particulares, sino que debemos priorizar el bien común; después de todo, como dicta el conocido refrán: ‘‘En la unión está la fuerza’’. 

En conclusión, la Patria se construye y se ama desde el respeto, la integridad y el compromiso diario de cada dominicano.

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