Por Clemente Terrero*
Los expertos en salud llegaron a creer que
podían conseguir iguales resultados con el nuevo Coronavirus, haciendo lo
mismo que hicieron con el SARS y el MERS para impedir su propagación.
Más no tuvieron en cuenta que este virus
poseía cualidades diferentes, que demandaban de nuevas estrategias, más
organizadas e intensas que las empleadas en los casos anteriores, con la
salvedad, de que tampoco había toda la garantía de poder detenerlo.
En este segundo análisis vamos a examinar
algunas cualidades del poder de propagación del nuevo Coronavirus.
Un elemento que arroja luz a este análisis, es que el nuevo coronavirus se alimenta de la movilización social. La
circulación rápida y masiva de la gente en el mundo moderno favorece su
propagación.
La primera cualidad que favorece la propagación del coronavirus es que puede ser contagiado antes de que las
personas presenten las primeras manifestaciones clínicas.
Una segunda es que el período de incubación
es relativamente largo, y durante el mismo las personas tienen la oportunidad
de trasladarse a diferentes localidades e iniciar los síntomas cuando entran en
contacto con la gente de esa población.
La tercera propiedad es que produce
infecciones asintomáticas, consideradas éstas las que más han incidido en la
propagación del virus en la mayoría de los países afectados. Se ha planteado
que más del 20 por ciento de las infecciones suelen ser asintomáticas.
La cuarta y ultima es que puede permanecer
en la garganta de las personas un tiempo después de haberse curado,
comportándose como portadores. Al sentirse sanos pueden transitar con confianza
en medio de la multitud.
Esas propiedades les confieren a este virus un
extraordinario poder de propagación para expandirse en la comunidad, viajar en
el cuerpo de las personas de un país a otro e impactar su población.
El Coronavirus es un virus invisible, sus
características biológicas impiden ser percibidas por los sentidos humanos y por
cualquiera de los sistemas de vigilancia, por más sensibles que sean.
Por lo que hemos visto, tenemos que admitir
que las posibilidades de propagación social de este virus estuvieron
garantizadas desde el inicio mismo de su aparición. Pero los líderes del mundo
no se detuvieron ni un solo instante a analizarlas. Por eso estamos como
estamos.
El Coronavirus es un super virus, dotado de
un extraordinario poder, que no puede ser comparado con ningún otro virus de
los que atacan a la especie humana.
*El autor es Coordinador de la Comisión de Enfermedades Infectocontagiosas del Colegio Médico Dominicano.

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