El famoso coronavirus chino saltó de las serpientes a los humanos
Por José de Toledo
Pero la comunidad científica se ha puesto las pilas, y
está
demostrando su nivel. El último
artículo que lo demuestra es el que se acaba de publicar, en el
que se explica el inusual origen del virus. Porque no es muy común que un virus
salte de serpientes a humanos.
De hecho, y según se explica con detalle en el
artículo, el caso es aún más complicado. Porque el virus ha pasado de
serpientes a humanos, pero llegó a las serpientes desde los murciélagos. Y si
un salto entre especies es raro, dos aún más.
Bueno, en realidad no llegó a las serpientes, cambió en
ellas y pasó a humanos. Un virus pasó de murciélagos a serpientes, y allí se
encontró con otro similar – otro virus de su misma familia – y se combinaron.
El virus resultante es el que nos infecta a los humanos.
La diferencia fundamental entre el virus de
murciélagos, el de serpientes y el que infecta a los humanos es una proteína –
una glicoproteína, en concreto – que le sirve al virus para reconocer las
superficies celulares. Es decir, que lo que ha cambiado entre las especies es
la molécula que ayuda al virus a reconocer dónde empieza una célula, y por
dónde puede entrar.
Gracias a este cambio el virus puede reconocer las
células humanas e infectarlas, algo que le sería mucho más difícil de no haber
mutado.
Pero a parte de lo
interesante que estos descubrimientos puedan ser a nivel científico – que lo
son – también aportan información relevante para tratar la enfermedad. Conocer
el origen – o los dos orígenes, en este caso – del virus permite trazar sus cambios
y entender cómo ha ido cambiando, evolucionando, hasta su forma actual.
Lo que nos sitúa un paso más cerca de encontrar algún
medio para pararlo, que es lo que ocupa ahora mismo a los investigadores.
Fuente: Yahoo noticias.-
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