Bien
se ha dicho por siempre, que una relación de pareja no puede ser dejada
en manos de un juez y menos de un abogado. Esos diferendos tienen que
ser resueltos por la pareja. Ellos conocen sus fallas y aciertos, sus
virtudes y sus defectos, sus mentiras y sus verdades, sus buenos y
malos momentos.
Cuando
Andrés Navarro llegó al ministerio de Educación, su primer paso fue
visitar la sede de la ADP. Ningún ministro anterior lo había hecho.
Allí se comprometió a trabajar DE LAS MANOS con el gremio, en pro de una
educación DE VERDAD, diferente, para que de las aulas de nuestras
escuelas salgan estudiantes realmente preparados, que al final serán
los VERDADEROS profesionales que demanda el país. Bien formados en
conocimientos y en BUENA CONDUCTA.
En
ese primer encuentro, el ministro le dijo claramente a la dirigencia de
la ADP, que desde ese instante quedaba en el pasado la conducta
desorganizada, imprudente y desobediente del magisterio. Que no habría
más repartición de cargos entre el ministro y la dirigencia del gremio.
No entendieron el mensaje de las nuevas autoridades de que, a partir de
ese momento, la paz de las aulas, la formación del estudiante y la
REVOLUCIÓN EDUCATIVA, estaban primero que los intereses del ministro, del
gremio y de particulares, como había sido hasta ese momento. La
división del pastel entre autoridades y sindicalistas llegaba a su fin.
De
los 107 directores distritales escogidos por una comisión, no por el
ministro, todos surgieron de las aulas y responden a maestros formados,
preparados, dedicados, entregados y en ánimo de encausar por el camino
correcto el futuro de la educación dominicana. De los 18 directores regionales seleccionados, no por el ministro, sino por una comisión
externa, de gente preocupada por la formación de los futuros
profesionales, todos son profesores, ninguno extraído de las filas de
partido político o del entorno ”amistoso“ del ministro, como ocurría en
el pasado. No entiendo por qué la dirigencia de la ADP actúa de esa
forma en contra de sus compañeros ¿O acaso no merecen esos educadores
ascender a esas posiciones porque no son amigos de quienes dirigen el
gremio de los maestros?
La
REVOLUCIÓN EDUCATIVA que anunció y soñó el presidente Danilo Medina ,
está en marcha. Confiamos que estos PATALEOS de ahogado, no la impidan.
Que la politiquería no interfiera en el proceso puesto en marcha en
favor de la educación dominicana y persista la actitud invariable del
ministro Navarro y el apoyo inquebrantable del Primer Mandatario.
Si
los maestros desean transformar la educación, y los escogidos son
educadores que van en esa dirección ¿qué pasa entonces con el gremio
que los agrupa, que al parecer está empeñado en mantener la
incertidumbre, la intranquilidad y el desasosiego en las escuelas? Es
hora de que la dirigencia de la ADP admita que ya el tiempo de la
REPARTICIÓN DE CARGOS quedó atrás. La población debe dar un voto de
confianza, un respaldo total a las decisiones emanadas del Ministerio de
Educación para adecentar nuestras escuelas.
Es
tiempo de poner fin a la necedad de los sindicalistas del magisterio.
Hay que dar el salto definitivo para alcanzar una formación distinta de
nuestra presente y futura generación. Respaldemos al ministro, a los
nuevos directores distritales y regionales. Alegrémonos de la
pretensión del presidente Danilo Medina de encausar el país hacia UNA
REVOLUCIÓN EDUCATIVA DEFINITIVA.

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