"Frente a esta situación y que me hace
injustamente aparecer como culpable, he decidido que es mejor para el país que
renuncie a la presidencia", dijo el ahora exdirigente peruano.
El conservador y también exbanquero de Wall Street, de 79 años, que asumió el poder en julio del 2016, perdió apoyo popular y su salida era exigida por la oposición e incluso por algunos miembros del oficialismo.
Kuczynski se convierte así en el primer presidente en
perder su puesto por el caso Odebrecht, compañía brasileña que admitió haber pagado
decenas de millones de dólares en sobornos en varios países latinoamericanos
para adjudicarse contratos de obras públicas.
Lo sustituirá Martín Vizcarra, quien es el primer
vicepresidente del Perú y Embajador de Perú en Canadá.
El ahora expresidente enfrentaría este jueves un
proceso de destitución por "incapacidad moral" ante el congreso de
Perú, dominado por el partido opositor, Fuerza Popular. El instituto político
es liderado por Keiko Fujimori, quien es hija del expresidente Alberto Fujimori
(1990-2000).
Kuczynski, un empresario y banquero de 79 años, con
experiencia y amigos en Wall Street, había afirmado que nunca recibió un pago
ilegal de la compañía brasileña. En diciembre pasado se salvó de ser destituido por un proceso
similar.
El 24 de diciembre, anunció un indulto humanitario
para Alberto Fujimori, quien fue condenado por crímenes de lesa humanidad. La
decisión fue criticada por las víctimas, quienes la calificaron como una
bofetada para la memoria.
El martes, los legisladores de oposición sumaron a las
acusaciones que el gobierno presuntamente compró votos para evitar que el
Congreso destituyera en diciembre a Kuczynski, y difundieron un video que
demostraría esa supuesta maniobra ilegal.
En el video aparece el legislador Kenji Fujimori,
hermano de Keiko, intentando convencer a un colega de apoyar a Kuczynski a
cambio de obras públicas para su distrito. En diciembre, el sorpresivo apoyo de
Kenji y otros fujimoristas permitió que el mandatario sobreviviera a la moción
de destitución.
Kuczynski estaba bajo fuego desde que en diciembre
Odebrecht reveló que había pagado casi 5 millones de dólares por asesorías a
empresas ligadas a él mientras era ministro. Hasta entonces el mandatario había
negado todo lazo con la constructora.
Odebrecht admitió además que hizo aportes de campaña
en 2006 y 2011 a los últimos cuatro ocupantes del sillón presidencial peruano,
incluido Kuczynski, y a la líder opositora Keiko Fujimori. Todos ellos lo
niegan.
Por las supuestas dádivas de Odebrecht, la Corte
Suprema peruana dio luz verde el martes al pedido de extradición del
exgobernante Alejandro Toledo desde Estados Unidos, donde reside, mientras que
el expresidente Ollanta Humala cumplió la semana pasada ocho meses en prisión
preventiva.
El proceso de destitución y la renuncia, han generado
incertidumbre en el país que será anfitrión en abril de la Cumbre de las
Américas, a la que asistirá el mandatario estadounidense Donald Trump y una
treintena de gobernantes.
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