Lo Último

6 de junio de 2017

EDESUR, lo Peor en Servicio al Usuario

Por Alejandro Santana 
Si a un mudo usted le pregunta, ¿cuál es la  peor empresa de servicio al usuario en esta Provincia de Barahona?, indiscutiblemente que le dirá, EDESUR.
Es que todos estamos unidos al unisono en esta percepción real de la situación que  Edesur nos tiene padeciendo a toda hora del día y la noche.
Apagones kilométricos, abusivos y sin consideración, porque en ocasión no se va de una vez, sino que uno entiende que alguien está jugando a dañarnos los aparatos eléctricos. Porque se torna intermitente.
Nadie en esta Provincia está conforme con el servicio que se ofrece; cuando se acude a la oficina comercializadora a pagar la factura, nadie sale contento de ese lugar, ahí no hay solución para ninguna inconformidad.
Ninguna de las empleadas de Edesur en la oficina comercial, está en capacidad de resolver nada, porque todo está controlado por el ¡sistema!.
El sistema es el mecanismo electrónico, consistente en una computadora conectada a una base de datos, donde le dice a esa empleada que usted debe lo que le están cobrando y no se puede hacer nada, porque el ¡Sistema así lo dice!.
Nadie sabe explicar el por qué, si a  los usuarios sólo le brindan 15 días de servicio, cuál es la razón por la cual usted tiene que pagar como si le estuvieran brindando el servicio por un mes.
Nos están timando, nos están robando, porque nos cobran un mes de servicio que no nos brindan, pero para eso nadie, en la comercializadora, puede explicarlo de tal manera que uno acepte.
Los esfuerzos de Edesur como distribuidora, en hacernos entender que son  eficientes:
El pasado día dos de junio, este mes, unos 20 periodistas y comunicadores fuimos invitados a un almuerzo con los principales ejecutivos de la empresa.
Nos juntamos con periodistas de Pedernales y otros lugares, para conocer de primera mano cuál es la situación real de la empresa.
Resultado de imagen para apagon en barahonaAllí  se nos explicó que mantener el servicio 24 horas sin interrupciones es imposible, por lo costoso que este resulta, que las generadoras tienen horas de apagones de sus plantas y eso nos afecta, aunque pagamos sin que se nos descuenten esos apagones.
Que extender el servicio "24" horas es imposible en estos momentos, por la cantidad de millones de pesos  que eso costaría, que había que seguir eficientizando el cobro de facturas al usuario en esos sectores donde nadie paga el servicio.
Nos quisieron hacer entender que Edesur, como  empresa Privada, pierde en el negocio de la distribución de electricidad, pero en ningún momento se sacó en claro, cuánto cuarto da el Estado para subsidiar a esos usuarios que no están en condición de pagar.
Edesur tiene expectativas y esperanza en Punta Catalina.
Aseguran que cuando esta esté en servicio, los apagones para esta parte del país serán cosas del pasado, pero ya esa promesa la escuchamos cuando se habló de la privatización que ha resultado ser un fiasco y un Golpe de muerte a las empresas del pueblo.
Los periodistas que fueron al almuerzo jugaron su rol como tales.
Hicieron las preguntas que el pueblo hace, esgrimieron las preocupaciones de los usuarios, los apagones, las altas facturaciones, la falta de informaciones convincentes de parte del personal de la comercializadora local.
Los periodistas que acudimos al encuentro demostramos que  somos usuarios también, que somos ciudadanos  afectados, que tenemos el mismo deseo de la población en recibir un servicio eficiente, adecuado y a buen precio.

En ese encuentro, que fue satanizado por quienes no fueron invitados al encuentro, no se condicionó a nadie,  ni se le pidió que se convirtieran en una especie de relacionadores púbicos de la empresa, allí se trató con respeto a los comunicadores y periodistas que  acudieron, ellos entendieron que es difícil que alguien hable bien de esa empresa que abusa del pueblo, con su mal servicio y alta facturación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La Caracola agradece su disposición de contribuir con sus comentarios positivos, siempre basados en el respeto a los demás y en la ética de la comunicación popular.