Por Alcibíades Peña Escalante (Suro)
Sum humani nihil a me alienum puto / Publio Terencio

Una gran tragedia arropa en éste día a nuestro país, dado un hecho que ha consternado y llenado de luto a toda la comunidad dominicana.
La muerte del Alcalde Juan De Los Santos, ha dejado la amarga sensación de luto y dolor en cada hogar del país. Se percibe en todos los ámbitos de la sociedad
que ese lamentable hecho es tema obligado de conversación, notándose por demás, el rostro de indignación y de frustración ante los reincidentes hechos de violencia que día a día llenan de páginas negras los diarios nacionales.
Hay una especie de impotencia nacional, de susto colectivo, de rabia, de furia, y de otros calificativos no menos preocupantes, que nos deben inducir a una seria y profunda convocatoria a la reflexión de toda una nación, esa que cada día se despierta alarmada... asustada!
Muerte en Barahona, muerte en Santiago, muerte de un importante ejecutivo de la empresa Claro y de repente: Juan, su seguridad y el suicidio del mismo homicida de éstos dos, un hecho acontecido en un mismo acto; una acción que debería parecer todo, menos una acción racional humana... Qué nos está pasando, hacia dónde va nuestra sociedad..?
Es verdad, que soy hombre y que nada humano me es ajeno, pero por Dios, ¿dónde está el uso de la lógica racional, el uso del sentido común sobre las cosas, dónde están las respuestas a éstos y otros tantos sucesos que enlutan al país cada día?
Cabe preguntarse: ¿Qué está pasando en la Psiquis de nuestra gente?, ¿por qué se respira ese aire de violencia en cada rincón de la nación, por qué nos agredimos con tanta facilidad entre humanos, sobre todo si nos asumimos... "Ciudadanos Civilizados"?
Es verdad...
"Hombre soy; y nada humano me es ajeno"... pero por Dios, cambiemos!
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