27 de diciembre de 2015

MONTE GRANDE: Anhelo que el Presidente no Cristaliza al Suroeste

Por Benny Rodríguez (La Lupa del Sur)

DSS0018Monte Grande, de cristalizarse, será el proyecto de mayor impacto e importancia de los últimos cincuenta años para los habitantes del Suroeste. Calificada como “el metro del Sur”, Monte Grande sigue siendo una deuda pendiente a los habitantes de esta zona, que el gobierno y el presidente Danilo Medina no terminan de cristalizar.

Está pendiente dar respuesta a las aspiraciones de de desarrollo y de progreso de una de las regiones más pobres del país. El gobierno actual de Danilo Medina o el que surja en las 
próximas elecciones, pautadas para el 15 de mayo de 2016, deben estar claros que este será la exigencia de los suroestanos.

Pero, nuevamente los sueños, los anhelos, el deseo de salir de la pobreza y del atraso en que históricamente ha estado inmerso el Suroeste, producto de la aplicación de una política irresponsable de los distintos gobiernos que han gobernado a la República Dominicana, vuelven a quedarse truncos.

Como ocurrió en el año 2014, el 2015 no resultó distinto para este importante proyecto. En este año que discurre, los trabajos fueron paralizados, en principio alegando la empresa responsable de su ejecución, Andrade Gutiérrez, falta de recursos para poder seguir trabajando.

Pero, la situación fue mucho más profunda, pasando a un estadio superior y no pudo continuar el proyecto, debido a los problemas de corrupción detectados en la multinacional brasileña Andrade Gutiérrez, que han conducido a prisión a Otávio Marques de Azevedo, presidente de la referida empresa.

Se recuerda que el 10 de marzo del año 2011, el Senado de la República aprobó en una única lectura el contrato comercial para el estudio, diseño, construcción y gestión de financiamiento del proyecto múltiple presa de Monte Grande, rehabilitación y complementación de Sabana Yegua, pero nada importante, en lo relativo a la ejecución, ha ocurrido.

Sin embargo, pese a ser una de las regiones con mayores niveles de carencia en términos socioeconómicos y hasta ambientales, el Suroeste, y pese a las muestras del presidente Medina, principalmente en el aspecto turístico, relacionado con Bahías de Las Águilas, aparentemente la presa no constituye una prioridad para el gobierno y con lo que se va a provocar el desarrollo regional, así como contribuir en la reducción de la pobreza.

El problema   
Mucho antes del problema de la multinacional brasileira y del apresamiento por alegados actos de corrupción de sus ejecutivos, el proyecto Monte Grande, que incluyó la rehabilitación de Sabana Yegua, los trabajos fueron paralizados por Andrade Gutiérrez por los problemas financieros que confrontaba, así como la alegada falta de pago por parte del gobierno dominicano. 

Sin embargo, los problemas legales de la constructora internacional en su país, vinieron a profundizar aun más la situación y han dejado a las provincias de Pedernales, Barahona, Bahoruco e Independencia, beneficiarios directos cuando finalicen los trabajos, nuevamente con el “moño hecho”.

Luego de la reacción de las organizaciones de la región por la paralización de los trabajos, se informó que unos 354 millones 282 mil 988 dólares que el Banco Nacional de Brasil debió erogar para los trabajos de los embalses, fueron paralizados por los problemas de corrupción en los que están envueltos los ejecutivos de la multinacional de Brasil, encargada de la construcción de la presa de Monte Grande.

El entonces presidente de la República, presidente del oficialista PLD, Leonel Fernández, igual que Danilo Medina, hicieron compromisos públicos de concluir los trabajos de Monte Grande, incluso, Medina puso fecha: antes de que concluya su mandato en el 2016, afirmó que se estaría inaugurando el importante proyecto.

Visión integral
Podría decirse que en cierta forma, la Región Enriquillo y sus organizaciones están empoderadas del tema presa de Monte Grande, un reclamo que unifica a todos los sectores sociales de las provincias que conforman esta demarcación y que lleva década demandándola sin lograr el propósito.

Muchas acciones, como las desplegadas por la Comisión Permanente de Desarrollo de la Región Enriquillo, que presidió el obispo emérito Rafael Leónidas Felipe Núñez y que ahora dirige monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, se consiguió avanzar hasta el nivel en que está el poco trabajo que se ha hecho en la presa.

Además, la Alianza Estratégica para el Desarrollo de Barahona, que preside el odontólogo Julio Vargas, así como el Comité de Lucha Pro construcción de la presa de Monte Grande, integrado por diversas organizaciones sociales, han venido a revitalizar la presión sobre el Gobierno Central para que se eroguen los fondos que se requieren para construir el importante proyecto.

Sin embargo, es necesario que las organizaciones, entidades y actores sociales, asuman una visión más de conjunto y de región, empujando en una misma dirección para que las propuestas y las protestas para que se den los recursos para que el proyecto avance y pueda ser concluido, aunque no ya al final del mandato del presidente medina en el 2016, pueda tener el impacto en las autoridades.  
  
Importancia
En la construcción de la presa de Monte Grande, los habitantes de la Región Enriquillo, una de la zona con mayores niveles de pobreza del país, tenemos cifrados nuestros anhelos, nuestros sueños, nuestras esperanzas y nuestro bienestar.

El importante proyecto no solo viene a constituirse en dique de contención de la furia de la naturaleza cada temporada ciclónica, con la regulación de las aguas, sino que impactará en la economía, la agricultura, el empleo y en la producción de energía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La Caracola agradece su disposición de contribuir con sus comentarios positivos, siempre basados en el respeto a los demás y en la ética de la comunicación popular.