Desde
hace varios años, se ha estado produciendo
el robo de metales en diferentes escenarios y los cementerios no han estado
ausentes de esa tropelía.
Las
sustracciones comenzaron con las tapas de las alcantarillas, en toda la
geografía Nacional, todos los dominicanos saben dónde van a parar esos robos,
pero no se ha actuado.
Para
que estas sustracciones hayan tenido tanto éxito, debe existir quien compre lo
hurtado, y las autoridades conocen a quienes se dedican a la compra de metales.
Luego
de las sustracciones de las tapas de las alcantarillas, se comenzó a sustraer
las candelabros en los campos santos, hoy es alarmante como las tumbas en
cementerios son desfalcadas por esos desaprensivos.
Nuestras
autoridades se han dejado torcer el pulso de esos anti sociales, pues se denuncian los
robos y nadie va a las cárceles, y no habría que identificarlos públicamente,
pues aquí se sabe quién roba
y qué roba.
Ha
faltado la decisión e interés de nuestras autoridades judiciales, pues cosas de
menor trascendencia son declaradas de interés público y se actúa, pero en este caso
los ladrones y sus cómplices se han burlado, de las autoridades y del pueblo.
Los
robos de las tapas de alcantarillas, las cruces en los cementerios y ahora las
puertas en los panteones, son saqueados y no pasa nada.
Es
preocupante que no pase nada, cuando lo correcto es ir a donde funcionan esas
metaleras y hacerles un arqueo riguroso y esos metales aparecerán.
Pero no
sólo que aparezcan, es necesario que los que compran metales vayan a las
cárceles por complicidad con esos actos dañinos.
He
visto en los medios digitales el gran despliegue noticioso, dando cuenta del
desfalco que han hecho en los panteones de nuestro cementerio, don Américo
Melo, pero nada ha pasado.
Y si es
que no soy demasiado desconfiado, aseguro que no pasará nada y al igual que
hicieron a las autoridades, que las obligaron a cambiar las tapas de metales de
las alcantarillas, pasará con las cruces y puertas de los panteones de nuestros
difuntos, que por fuerza
también serán plásticas.
No sé,
me pregunto, ¿cuándo es que nuestras autoridades entenderán que hay hechos de
interés público, donde no debe haber una querella formal para actuar?
Y en
este caso, ningún fiscal debe alegar desconocimiento, pues la noticia denunciando
esos robos, ha estado en todos los medios noticiosos de la ciudad, la región y
en los medios nacionales.
Que se
actué, es la esperanza de muchos que tenemos a nuestros seres queridos
enterrados en cementerios que públicamente y en ocasiones en horas del día, son
saqueados por esos desaprensivos, ladrones, que muchos conocemos, o por lo menos
sabemos donde venden lo robado.
La
procuraduría fiscal de este Distrito Judicial debe actuar, no es difícil saber
quiénes son los ladrones, y si comenzamos a someter a la justicia a ladrones y
metaleros la cosa se parará ahí, solo hay que ser responsables con los deberes.
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