11 de mayo de 2014

Un Papelazo

Tomás Aquino Méndez
El intento de funcionarios dominicanos por buscar una “adecuada” justificación a la última “suspensión” del encuentro con sus pares haitianos no ha sido asimilada por la mayoría de los dominicanos. Encuestas en varios periódicos, programas de radio y televisión así lo demuestran.  
No es secreto que, hasta ahora, aunque lo sigan negando, es una verdad irrefutable que las posposiciones anteriores han sido decididas unilateralmente por Haití, para presionar el sometimiento de una ley a su acomodo sobre el caso de los haitianos en el país. 
Eso ha sido así, aunque después se le informa a los comisionados dominicanos de la decisión y luego se emiten declaraciones conjuntas. Pero la posposición de esta última convocatoria ha demostrado que, quien tiene la batuta en las manos en estas discusiones son las autoridades haitianas. 
A pesar de eso, Amnistia Internacional acusa al gobierno dominicano de la suspensión y lo tilda de irresponsable, porque según ese organismo es aquí que no quieren la reunión. Las palomas tirando a las escopetas. Otro ingrediente en contra nuestra lo puso Venezuela. Primero pide que se suspenda el encuentro para, supuestamente poder estar; luego se alega que Elías Jaua tiene muchos compromisos y finalmente éste se va a Haití a pasear y entregar tractores, pero desiste de ir a la reunión. Claro, debemos reconocer que la diplomacia haitiana es mucho más funcional, efectiva y respetada a nivel internacional que la nuestra. 
Ellos dan el golpe y luego gritan para confundir diciendo que fueron los que fueron golpeados. Ellos han sabido asumir la representación de su país. Además de su fortaleza y conocimiento, ahora cuentan con el respaldo de otros socios que se han declarado totalmente adversos al pueblo dominicano, aunque públicamente digan otra cosa. 
No es cierto que la prensa dominicana trate de envenenar la relación entre Haití y República Dominicana, como afirma Fritz Cinéas, embajador haitiano en el país. De lo que se trata es de poner en el real contexto lo que ha estado sucediendo. La evidencia de que la comisión fue manejada como marioneta por los haitianos es que los periodistas convocados a cubrir el encuentro estaban a las 8:00 de la mañana en el Palacio Nacional, esperando ser montados en el autobús que los llevaría a Haití, para luego ser convocados a una rueda de prensa porque Haiti suspendió unilateralmente alegando falta de logística en Puerto Príncipe. 
No es verdad que se enteraron media hora antes de la falta de logística para recibir a los convocados. Una justificación casi infantil. No animamos enconos ni enemistad, pero de que se volvieron a burlar de la comisión negociadora dominicana, a pesar de los acuerdos posteriores, a pesar de lo que diga Amnistía Internacional, es evidente.
Pero cuando se tiene la razón y la verdad, nadie puede contra eso.

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