Como integrante de esa guerrilla urbana estuvo preso durante 14 años en duras condiciones, antes y durante la dictadura que gobernó en Uruguay entre 1973 y 1985.
Fue elegido diputado en las elecciones de 1995 y senador en las de 2000, reelegido en 2005 y ocupó el ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca durante el primer Gobierno del FA en la historia, con Tabaré Vázquez (2005-2010) como presidente.
De Vázquez recibió la banda presidencial el 1 de marzo de 2010 y varios de sus 'compañeros' de armas en la guerrilla como Eleuterio Fernández Huidobro y Eduardo Bonomi lo acompañan en el Gobierno como ministros de Defensa Nacional e Interior, respectivamente.
La personalidad, su filosofía de vida, su residencia en una granja de Montevideo alejado de todo lujo y la forma de hacer política, bastante distante de la tradicional, generan curiosidad a nivel internacional y en los últimos tiempos Mujica ha sido entrevistado por prestigiosos medios de comunicación de todo el planeta.
Es 'enemigo' de las corbatas y ni siquiera el férreo protocolo presidencial de la Casa Blanca logró imponerle una.
Este presidente atípico deja siempre en claro cómo llama a las cosas:
"No hay pobres de América Latina, hay pobres de América. A los pobres no se les ataja con alambradas o con leyes, a los pobres se les ataja promoviendo el desarrollo donde están para que no tengan que emigrar", aseveró el mandatario ante el Consejo Permanente de la OEA.
En su reciente visita a la Washington dijo "cuando yo vengo a la Casa Blanca no dejo nada por el camino ni cuando entro ni cuando salgo".
El presidente uruguayo afirmó: "La naturaleza de Estados Unidos no la vamos a cambiar con gritos histéricos ni lameteando".
Mujica afirmó que Uruguay pasó de ser un país especulador a un país productor, generador de recursos y de servicios.
A falta de cinco meses para las elecciones presidenciales, en las que no se puede presentar a la reelección porque la Constitución uruguaya lo prohíbe, Mujica tiene el 52 % de aprobación de sus compatriotas, según una encuesta difundida la pasada semana.
Cuando le preguntan si es un presidente pobre, él responde: "No soy un presidente pobre. Pobre es la gente que necesita mucho, como dice Séneca. Soy un presidente austero".
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