Por Alejandro Santana
Cuándo nos íbamos a imaginar que a más de treinta años de la salida
del poder del doctor Joaquín Balaguer, y su partido, el Reformista Social
Cristiano, pobladores de comunidades serian dispersados a bombazos por estar
reclamando reivindicaciones sociales.
Pero es la triste realidad, representantes de ocho pueblos que
demandaban reivindicaciones sociales, no sólo fueron dispersados a bombazos por
agentes de la policía como en los viejos tiempo, sino que además 13 fueron
apresados.
Apresados y serán sometidos a la justicia, personas de Tamayo, de la Provincia Bahoruco, de varios pueblos de esa parte de la geografía, por estar reclamando obras para esos lugares.
Desesperados por las promesas incumplidas, de Presidentes, de Ministros,
de Alcaldes y otros funcionarios, que han sido reiterativos en hacerles
promesas que no han cumplido y que ellos sospechan que tampoco cumplirán, pues
el tiempo pasa y no hay nada positivo.
Si damos una mirada retrospectiva a la historia, nos encontraremos que
los ciudadanos de Tamayo y comunidades aledañas, durante el gobierno del doctor
Joaquín Balaguer, fueron ignorados debido a que eran parte de la resistencia
revolucionaria que luchó por su salida del poder.
Cuando Balaguer gobernaba se entendía que ellos fueran tratados con
manos duras, con represiones y que
muchos de sus hijos murieran asesinados por los organismos represivos del
Estado.
Tamayo y los pueblos de esa parte siempre han sido trabajadores, de
ideas revolucionarias, solidarios y prestos a unificarse para la lucha y eso no
ha cambiado.
Lo que entendía que había cambiado era la manera de gobernar y
enfrentar las peticiones de moradores de lugares donde el Estado tiene una gran
deuda social acumulada.
Que hoy sean desalojados a bombazos, que hayan sido apresados, nos
hace reflexionar y preguntarnos, ¿qué tanto hemos cambiado en el tiempo?.
Es la pregunta obligada, porque se siguen usando los mismos métodos
contra pacíficos ciudadanos que desepcionados por las promesas, deciden salir de
su entorno a protestar y son agredidos a bombazos, como en los viejos tiempos.
Conocemos las declaraciones del General de la policía, director de la
plaza regional Máximo Báez Aybal, de que no permitirá durante su gestión que el
transito sea obstaculizado en esa importante vía, la carretera Sánchez.
Esta en su derecho y con esto esta cumpliendo con las funciones que les
fueron encomendadas, pero que ordene el uso de bombas contra ciudadanos que han
sido engañados con promesas en
reiteradas ocasiones, como que no está.
Y podría reivindicarse, hablando con los organizadores de las
protestas, poniéndose en contacto con las autoridades gubernamentales para que
acudan en auxilio de esos ciudadanos que su único pecado es haber sido
engañados con promesas incumplidas.
Entendíamos que durante los 12 años de gobierno balagueristas la gente
de Tamayo fueran enfrentadas a bombazos y hasta apresadas por reclamar derechos
consagrados en la Constitución de la Republica, pero no en el gobierno del PLD,
con el licenciado Danilo Medina a la cabeza.
A Tamayo hay que prestarle atención, ya ellos han asumido la lucha en las calles para que se les
atienda, y sabiendo lo organizados que son, podríamos asegurar que estas seguirán
hasta tanto se les cumpla con esas demandas sociales, y si no pararon en los
tiempos de represión, no lo harán ahora.
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