29 de enero de 2017

Duarte y su Amor por la Patria

Por Daniela Pujols (Listín Diario)
Duarte y su amor por la culturaJuan Pablo Duarte fue un hombre de sobrada cultura. Era, como describe el ingeniero César Arturo Abreu, “un hombre  excesivamente culto.” Y es que para entender los procesos sociales hay que tener cultura.
Así lo considera el historiador, porque “el ejercicio de la política debe ir en vinculación con la cultura, de la
mente y de las ideas, para así poder tomar mejores decisiones y tener las cosas más claras. En efecto, debe ser una persona con vasto conocimiento e ideales”.
A esto, presidente del Instituto Duartno de La Vega, le llama “la aristocracia del intelecto”: “Ahí es que se debe buscar a los políticos”, dice.
De acuerdo al destacado Duartiano, las veces que el país ha tenido gobernantes incultos la nación ha retrocedido. “La experiencia ha sido que República Dominicana ha ido por buen camino con presidentes con formación y cultura”, afirma.
Duarte, poeta
 “Duarte era poeta. No excepcionalmente bueno, pero si con mucho patriotismo y romanticismo”, afirma Abreu. Sostiene también que sus poesías eran dirigidas todas a la patria. Solo una fue de amor.
Sus años vividos en Europa le impregnaron el romanticismo. Y este movimiento literario se convirtió en su influencia para dejar por escrito todo el amor a la patria y su sentir nacionalista.  
Por años, los escritores e historiadores nacionales han recopilado, documentado y guardado para la posteridad todo lo relacionado con la vida y obra del Patricio.
 En la poesía, otros destacados han compilado y analizado los versos de Duarte. Entre ellos, Emilio Rodríguez Demorizi con “Duarte, Romántico”; Mariano Lebrón Saviñón con  “La cultura del Patricio Juan Pablo Duarte”; Vetilio Alfau Durán y sus “Versos de Duarte” e “Ideario de Juan Pablo Duarte”, y Alcides García Lluberes en “Duarte y las bellas letras”, entre otros.
Mariano Lebrón Saviñón
En el ensayo “La cultura del Patricio Juan Pablo Duarte”, Mariano Lebrón Saviñón, destacó que la mayor parte de los dominicanos están acostumbrados a imaginar a Duarte como militar, político o patriota, “que a muy pocos se les ocurre imaginárselo como artista, porque ignoran que fue músico y poeta, y que como tal, tuvo sus meritos e hizo su aportación a la cultura dominicana.”
Asimismo, agregó que “Su poesía no tiene la consistencia para compararlo, ni con mucho, con la vangurdia romántica dominicana. Duarte volcó su romanticismo en su obra, en su vida, en sus sueños, en su actitud, en su generosidad, en el carácter secreto de la Sociedad La Trinitaria, en el Juramento Trinitario, formado con sangre de sus venas, en el mensaje de patria dictado a través de dramas románticos de Martínez de la Rosa y Ochoa”.
Emilio Rodríguez Demorizi
El historiador Emilio Rodríguez Demorizi (1904-1986), en su discurso de ingreso al Instituto Duartiano, relata que el accionar patriótico de Juan Pablo Duarte le impidió sostener relaciones duraderas, pues resaltaba estar “casado con la Patria”. Una de las páginas del ensayo alude: “..en los libros de poesía, en ninguna de las excelsas manifestaciones de su vida, está ausente la Patria, encarnación romántica. Hasta que el amor le encadena fugazmente, una y otra vez, la Patria está presente y se interpone victoriosa”.
Vetilio Alfau Durán
El historiador Vetilio Alfau Durán (1909-1985), realizó una compilación de artículos sobre los ideales y la acción de Juan Pablo Duarte, en el que se destacan puntos de interés como la Independencia, la Anexión y la Restauración. En su ensayo “Ideales de Juan Pablo Duarte”, destacó el accionar del ideólogo de la república como influencia del bien público. Se reseñan títulos como “Derechos y deberes”, “Patriotismo”, “Patria libre”, “El buen ejemplo”, “Poder”, “Soberanía”, “Nacionalismo”, “Sentimiento nacional”, “Vencer o morir”, entre otros.
En “Versos de Duarte”, el autor reseña a don Marcelino Menéndez y Pelayo, quien observó en 1892 que “Duarte no presumía de poeta, hizo versos alguna vez”.
En su libro (pag, 295), Alfau Durán  indica que la poesía de Duarte contiene los ingredientes típicos de la poesía romántica. En primer término la preferencia por el romance, característica de los poetas románticos, el metro nacional, como lo llamaba el Duque de Rivas; el amor por la naturaleza, la historia heroica, las confesiones dolorosas, las quejas contra el destino, la melancolía, las aspiraciones sociales y patrióticas, todo ello en “una versificación profusa y varia”.
Varias estrofas de su poesía “Romance” versan: “.. Ellos que en el nombre de Dios, Patria y Libertad se alzarán; / Ellos que al pueblo le dieron la Independencia anhelada,/ Lanzados fueron del suelo por cuya dicha lucharan;/ Proscritos, sí, por traidores/ Los que de lealtad sobraban. /Se les miró descender/ A la ribera callada, / Se les oyó despedirse, / Y de su voz apagada/ Yo recogí los acentos/ Que por el aire vagaban.”
 Alcides García Lluberes
En “Duarte y las bellas letras” (1954), Alcides García Lluberes hace un análisis metafórico, gramatical y lexical de la prosa de Duarte, en la que destaca: “La fluidez es una de las cualidades del estilo elevado y magnifico, y Duarte lo ostenta”.
Un fragmento de sus textos expone con sutileza su recia extirpe patriótica: “... y andar, andar errabundo/ sin encontrar el camino/ el triste fin que el destino/ le depare aquí en el mundo. /... llegar a tierra extranjera/ sin idea alguna ilusoria/ sin porvenir y sin gloria/ sin penates ni bandera.”

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